jueves, 17 de mayo de 2012

Libertad sexual femenina en pleno siglo XXI



Actualmente para la mujer decidir su futuro, es uno de los principales temas que debe de tomar en cuenta para su desarrollo integral. Y para ahondar más en esto es necesario relacionar este tema con el de la anticoncepción oral de emergencia (AOE), o también llamada “la píldora del día siguiente” ya que al tener la facilidad de adquirir este producto en cualquier farmacia o establecimiento podemos asegurar que existe una alta protección para evitar: embarazos no deseados producto de relaciones sexuales no protegidas, en caso de violación, y por último por manejar información errada sobre fertilidad y reproducción, disminuyendo de esta manera las altas tasas de muerte materna.  
 
Es cierto que algunos comentarios respecto a este tema, han salido a la luz ya que se entendía que la AOE era abortiva pero eso ha sido descartado hace algún tiempo. Como informó el Decano del Colegio Médico del Perú Julio Castro Gómez, “las entidades de salud más importantes del mundo como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud se han pronunciado por la naturaleza no abortiva de este dispositivo, al igual que el Colegio Médico del Perú y el Ministerio de Salud”. Por tanto creo yo existe una razón más para dar fe a este producto y no verlo como algo malo que supuestamente afecta a la mujer.
Además Castro Gómez agregó que “es una hipocresía total”, porque son las mujeres más pobres y más jóvenes las que, con mayor frecuencia se ven más expuestas a riesgos y es justamente a aquellas a quienes se les pretende negar el acceso a la AOE en los servicios públicos del MINSA, generando campañas de desinformación y denunciando a este organismo ante el poder judicial.

Por otro lado, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, reconocieron que los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres son parte fundamental de los derechos humanos universales. El reconocimiento de dichos derechos representa un avance para el cuidado de la salud de la mujer y para el ejercicio de su derecho a tomar decisiones libres e informadas sobre su sexualidad y su reproducción. 

Aunque la mayoría de los países latinoamericanos ha suscrito estos acuerdos, la situación de las mujeres sigue siendo difícil. En un continente convulsionado por conflictos políticos, sociales, económicos y culturales, las mujeres y las niñas suelen ser víctimas de la discriminación por razón de sexo, constituyendo así uno de los grupos cuyos derechos, como personas y como ciudadanas, son más vulnerables, particularmente en los sectores más pobres de la sociedad. Cuando se priva a las mujeres del acceso a la educación, al trabajo y a las decisiones familiares y políticas y se las margina o anula, se limita su capacidad de acción y se violan sus derechos humanos fundamentales al igual que sus derechos sexuales y reproductivos. Además, en muchos grupos de la sociedad, las mujeres aún no gozan de condiciones de equidad e igualdad para acceder a servicios de salud, ni gozan de la libertad necesaria para tomar sus propias decisiones en cuanto a sexualidad y reproducción.

Tomando este punto, podríamos mencionar a Brasil que pese a la oposición de la Iglesia, no dudó en autorizarla. Además la polémica por las píldoras incluso llegó al Gobierno: el ministro de Salud, José Gomes Temporao, acusó a la Iglesia de interferir en cuestiones de salud pública. "La Alcaldía tiene razón y la Iglesia está equivocada, de nuevo (...) La píldora del día siguiente es utilizada con orientación médica y es una cuestión de salud pública y no religiosa", aseguró el funcionario. 

La Alcaldía de Recife anunció que los puestos de salud distribuirán la píldora del día siguiente (que puede ser usada hasta 72 horas después de una relación sexual, para evitar un embarazo) con el objetivo de "garantizar los derechos sexuales y reproductivos de la mujer que ha sido víctima de violencia sexual o que tenga una falla en el método anticonceptivo". 

Ejercer los derechos sexuales y reproductivos incluye hacer uso de los beneficios que otorgan los avances científicos. Así lo indica el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, reconocido y suscrito por la gran mayoría de los Estados de la región: Los Estados Parte reconocen que todas las personas tienen derecho a gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones; el ejercicio del derecho de la mujer a la salud requiere que se supriman todas las barreras que se oponen al acceso a los servicios de salud, educación e información, en particular en la esfera de la salud”. (Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia – CLAE).

Finalmente, el estar a favor de la anticoncepción oral de emergencia no solo implica prevenir un embarazo no deseado, o disminuir las altas tasas de muerte materna, sino que también va más allá: el hecho de defender los derechos de la mujer, tema aún controversial en pleno siglo XXI.